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sábado, 20 de diciembre de 2008

Lección de historia

Los niños dejaban su rastro en las paredes
con tizas robadas de clase, y un mugriento manto
cubría las aceras de chicles pegados en el patio.
Una campana galopaba a lomos de golondrinas
anunciando la hora del estudio.

Aquellas mañanas de transparentes gotas de lluvia
se colaban por las desencajadas ventanas.

Un personaje enjuto, severo de facciones,
rezaba la lección de unos hombres
que se mataban por España;
y nadie de los presentes
entendía nada.
Solo, aquel hombre,
volvía a su casa.

Las doce, y los niños reían,
ponían las carteras
simulando postes,
y jugaban al balón
en mitad de la plaza.

Ya no llovía,
y los muertos de la guerra,
hacía tiempo que descansaban.

Carlos Gargallo (c)

10 comentarios:

Adrisol dijo...

hola poeta amigo!!!!

muy profundo y conmovedor lo que has escrito hoy......
por un lado los niños, inocentes y al margen de todo lo malo...por el otro la realidad que golpea dónde un hombre se hace cargo.........
impresionante........
un abrazo enormeeeeeeeeeeeeeeeeee

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Ya no llovía,
y los muertos de la guerra,
hacía tiempo que descansaban."

Complicada historia la nuestra, que nos empeñamos en olvidar... Cuando realmente habría que poner en lo alto de la mesa muchas cosas.
Saludos!

Poeta Carlos Gargallo dijo...

Cierto, querido amigo, pero no seré yo de esos que quiera hacerlo, al contrario, pienso como tú, aún así, los niños..., niños son.

Un abrazo amigo.

Poeta Carlos Gargallo dijo...

Adrisol, princesa, tú siempre fiel a mis poemas, gracias por seguir visitándome, un beso.

Adrisol dijo...

hola poeta!!!!!!!!

soy fiel a tus poemas...porque considero que te lo mereces!!!!!!!!
sino........otra sería la historia...........jajajja!!
un abrazo querido amigo, me encanta pasear por tus palabras, cuando tengo un ratito libre!!!!!!!!!

carlampio dijo...

EL RECUERDO DE LO OLVIDADO

Campo de experimentación
de las futuras guerras modernas,
hambruna entre las runas represaliadas
de cada triste casa,
en cada silla vacía
aún hay exiliados
condenados a muerte
por una madre vendida y vulgar.
Fueron braceros en la puta cruzada
al servicio de salva-patrias, acaudillados,
a veces rojos, pero siempre azules.

Y ahora se condecoran muertos
sosegando leves rumores de cuna
con marchas y honores militares,
donde se firmó un pacto de silencio
para el olvido, para esconderse
de nuevo en nuestras cavernas... Mudas.

CondeVolney dijo...

Una lección historia, Poéta, de este país que cada día se parece más a esa acera mugrienta de chicles pisoteados como muchos derechos humanos, amnesia política de la memoria histórica y en el horizonte parece que algo iba a cambiar: el mejor rapero del mundo es blanco; el mejor golfista, negro; Suiza ganó el campeonato de vela marítima; los franceses acusan a los americanos de soberbios; los alemanes deciden por primera vez no participar en una guerra, Mohamar Gadafi preside una comisión de derechos humanos y el electo sheriff del mundo es negro y Hussein y los niños siguen siendo los mismos, solo niños, y los muertos siguen hace tiempo descansando, pero no son solo muertos, son nuestros muertos, nuestros abuelos, padres o hermanos, pero si hablamos de ello, nos consumimos......

Me ha llegado la imagen, me ha calado, diluvio de poeta, también encantado y ahíto de tu Alimento básico.

Mi alma farolera celebra tu visita, poeta y con tu permiso te linkeo

María Jesús dijo...

Inquietante poesía, nostalgia de tristeza enfurecida. Llena de lágrimas cuan lluvia caída de las nubes más grises y oscuras. Más la vida sigue y aquí estamos, intentando superar tanta amargura.

"Enhorabuena por esta poesía"

¡FELIZ NAVIDAD A TOD@S!


Un beso

Poetiza dijo...

Bello poema que llora y hace llorar al leer........Feliz Navidad. Un beso, cuidate. Bella tus letras.

MarianGardi dijo...

Carlos, yo nacì mucho despues de la guerra, pero aun recuerdo cuando nos daban a los niños en el recreo leche en polvo, y porciones de queso amarillo. Tambien viene a mi memoria todos los dìas antes de entrar en clase que nos ponian en fila y cantabamos el cara al Sol, las niñas con nuestros babis blancos.
Algo que se me quedo grabado fue que entre los niños y niñas deciamos que los rojos y los protestantes eran los mismos demonios encarnados.
Que recuerdos màs caricaturescos y tristes.