viernes 6 de noviembre de 2009

Por un soplo de tu aliento

Caen las manos a los costados
en una sensación disidente;
es como si todos los mundos
se posaran a la vez
sobre la cabeza,
como una bruma persistente
fuera recorriendo
las aristas de las estrellas
que un día se dibujaron
en este corazón que llora.

Cada una de las rosas que rocé
se han marchitado,
cada fuente que encontré
quedó seca y sin vida.

Tengo que salir de aquí,
ya no aguanto más,
solo necesitaría de nuevo
el frescor de tu aliento,
tan solo eso.

Carlos Gargallo (c)

viernes 30 de octubre de 2009

Y estoy aquí

Y estoy aquí

en este limbo donde no me reconozco,
perdido en la bruma de un tiempo sin ocaso,
varado, más allá de las dimensiones conocidas.

Hubo un espacio de vida propia
y caminos con finales felices...,
(olvidé lo malo, os lo juro).

¿Como saldré de aquí,
donde solo los cipreses
cantan su tristísima canción?.

Carlos Gargallo (c)



martes 27 de octubre de 2009

El Eros de la muerte

Aquí canta el enigma de los bosques,

el desesperado intento de supervivencia,
la razón en lucha con lo oculto,
la sinrazón misma de la locura.

Hay un espectro llamado ansia.
Un brujo malvado rondando por las ramas,
la noche que se hace eterna.

El delirio estelar está presente en los balcones
mientras llueven lágrimas apócrifas
y un tumulto de sauces tristes
desfilando por el paisaje.

El Eros de la muerte
con su ponzoñosa mano,
alza el grito hacia la nube,
busca el labio sonrosado,
la inocencia violada,
la muerte
al final de la madrugada.

Cobarde afila los cuchillos,
rasga virginidad y mata.

Yo, llegué tarde.
No pude hacer nada.

Carlos Gargallo (c) "A las mujeres violadas"



domingo 25 de octubre de 2009

De madrugada

Se levantó y anduvo entre el silencio de la casa

que a esas horas, vestía de madrugada.
Abrió la ventana
y respiró profundamente,
lloró con amargura, fumó hasta toser,
miró a la luna y vió
que la luna lo miraba, que bailaban las estrellas,
tristemente, pero bailaban.
Soñó que estaba dormido,
caminó hacia la cama, rezó a las fuerzas muertas
sabiendo que seguían vivas,
cerró los ojos como nunca lo había hecho.

Despertó para siempre.

Carlos Gargallo (c)

sábado 24 de octubre de 2009

LECTURA DÍA DEL LIBRO EN MURCIA


Lectura del día del libro en Murcia


Lun, 12/10/2009 - 14:23 — aermu Lectura en el acto que con motivo del día del Libro,el día 24 de este mes, (sábado) a las 19 horas, en la Carpa de Santo Domingo:


Leen:


Carlos Gargallo - Rosa García Oliver - Pedro Gambín - Juan Tomás Frutos - Isabel Martínez - Paquita Martínez - José Antonio Capel - Ivette Durán - Cindie Capel Durán - Isabel Grima - Carlos Torres Segovia - Eduardo López - Isabel María Abellan - José Martínez Giménez - José Cantabella - Marí Sánchez - Ángel Almela - Ramón Alfredo López.

Solo es un poema

Nunca sabré

como llegaste a mis manos,
quizás fue cosa de juventud
como ocurre casi siempre.
Eras dulce, tropicalmente dulce,
con ese aroma que hace sentir
que la libertad
no solo era una palabra usada
fuera de nuestras fronteras.
Hoy, después de estos años,
he decidido dejarte,
Sí, sin contemplaciones,
hoy que me acaban de decir
que me has regalado un cancer.

Adiós tabaco, adiós.

C.Gargallo (c)

(Pd.: Solo es un poema)

jueves 22 de octubre de 2009

Javier del Granado


Poeta, hijo de Félix A. del Granado, nació en Cochabamba el 27 de febrero de 1913 y falleció en esa misma ciudad en 1996. Realizó sus estudios básicos en Cochabamba: Casi toda su juventud la pasó en su propiedad agraria de Colpa, Arani. Presidió la Sociedad de Escritores y Artistas de su ciudad natal de 1947 a 1954. Fue Mantenedor de los Juegos Florales en 1946; a partir de los Juegos Florales de La Paz, 1943, Javier del Granado fue laureado en varios certámenes de esa índole, habiendo recibido la Flor Natural, el Laurel de Oro y la Banda del Gay Saber, hasta 1950, siendo galardonado con el título de Maestro del Gay Saber. Asimismo recibió otras distinciones internacionales, como el "Cesar Vallejo", de Lima; el "Rubén Darío", de Buenos Aires; al igual que la Medalla al Poeta Continental y una Corona de Laureles de Oro, que le otorgó en 1965 y 1966 la Organización Mundial de Poetas Laureados, con sede en Manila (Filipinas); en tal virtud, el Gobierno del General Barrientos le impuso la Corona de Laurel de Oro, en 1965. Fue Miembro de Número de la Academia Boliviana de la Lengua.

Sus principales obras son: Rosas Pálidas (1939), poemas; Canciones de la Tierra (1945), poemas; Cochabamba (1959), poemas; Evocación del Valle, (1964), poemas; La Parábola del Águila (1967), poemas; Antología Poética de la Flor Natural (1970), antología de los poetas laureados; Romance del Valle Nuestro (1972), poemas; Del Crepúsculo y el Alba (1973), poemas; Vuelo de Azores (1978), poemas; y Cantares (1989), poemas.


EL RÍO

Rastreando emerge del cristal de cromo,
un yacaré con ojos de esmeralda,
y serpentea entre la hierba gualda,
bajo el fogoso luminar de plomo.

Relampaguea en su quebrado lomo
el polvo de oro que la orilla escalda,
y un chiriguano de tostada espalda,
asecha al saurio, con feroz aplomo.

Rasga el ramaje su mirada oscura,
y estrangulando el pomo de su daga
hiere a la bestia con sin par bravura.

Resuella el monstruo y de venganza hambriento,
la hirviente sangre con su lengua halaga,
y con su cola decapita al viento.