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lunes, 20 de abril de 2009

Regreso cotidiano

Por la noche,
regresan los humanos a sus casas,
toman cualquier cosa, digamos
comida ligera, ponen la televisión,
lloran las noticias, mientras se alza
un hálito de morbo por los últimos muertos.
Terminan sentados en el sillón
dando cabezadas depresivas,
se acurrucan junto al perro
y llenan su bata de pelos.
La sensación de un día más
o un día menos les invade,
leen el correo atrasado,
-cartas dolientes
de cuentas corrientes en números
demasiado rojos-,
y caminan lentamente
hacia sus camas.
Rezan oraciones no escuchadas,
pulsan las alarmas de sus relojes,
cargan sus móviles
y sueñan con el fin de semana
con la esperanza de que esta vida
les cambie la suerte,
les fulmine las arrugas de la frente,
les devuelvan la alegría
entrando una mañana por la ventana.
Y poco más.

Carlos Gargallo (c)

13 comentarios:

estherpino dijo...

Me has hecho recordar con tu poema el libro de Eclesiastés de Salomón con "vanidad de vanidades, todo es vanidad"...Ciertamente tus versos son el reflejo de vidas vacías y rutinarias para las que "no hay nada nuevo debajo del sol"...Suerte que no es así para todos, o al menos no muchos días seguidos, porque sería terrible.
Un abrazo.

María Diez dijo...

Yo siempre he dicho que lo cotidiano es amable. Pero esto no es cotideanidad, esto es muerte sin estar muerto, esto es un horror pero no por eso menos real.
Un abrazo

ada dijo...

Encantada de llegar a ti. Voy a leerte con calma.
Un saludo.

Cecy dijo...

Muchos hay así.
Por eso ya no miro televisión.
Solo lo justo y necesario.
Je.

Besos poeta.

Adolfo Payés dijo...

un hermoso poema nos entregas.. Bravo.

saludos fraternos
un abrazo

RECOMENZAR dijo...

Descubritre poeta bailando con palabras la danza de la vida... de tus letras ha sido un placer. Abrazos con saludos

Rosa Cáceres dijo...

La angustia vital del sinsentido perfectamente versificada. Un poema amargo, que deja regusto de hiel en el paladar del alma-valga la sinestesia, ya que hablamos de poesía- y hace nacer un impulso de rebeldía contra ese dejarse llevar por la rutina, que nos llena de pelos de perro no sólo la bata, sino la vida.

Mar Solana dijo...

Digamos que no me siento muy identificada con este "regreso cotidiano", por fortuna para mí. Pero sí con esas cabezadas depresivas, en cualquier momento del día, aunque mi perro apenas suelta pelos :-)

En conjunto, es genial,porque transmite perfectamente esas sensaciones que nuestra alma se deja escapar por todos los rincones del hastío social que hoy impera...

Un saludo cariñoso desde Villalba, Carlos... te sigo

Vicky dijo...

Es la muerte en vida que mas de uno sentimos, esa monotonía que agobia, la monotonía es buena en cierta forma, pero no hasta el punto que parezcamos robots...
Un placer leerte y haber llegado hasta ti.
Caricias para tu alma

Alimontero dijo...

Una triste realidad de muchos seres vacíos, donde la rutina se los comió hasta las ganas de vivir.
Vacío de amor....
Que bien lo transmites...;-)
Mis saludos y respetos,

Ali

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

El día a día, ese gotear de frustaciones, de gestos repetidos, de olvido inmediato ante el dolor que nos deja indiferentes de tanto verlo...la vida mecánica y gris, Carlos, no te equivocas. Por lo menos, los que nos soltamos el pelo escribiendo o dibujando, disparando fotos, haciendo un trabajo que nos gusta, somos seres benditos por los dioses, los verdaderos que no piden oraciones, reclaman lo que dijo Marcial de la Bílbidis romana, Calatayud; VIVIR MAÑANA ES DEMASIADO TARDE: VIVE HOY. !Salve!
Nota: El voto que amablemente me ofreciste en el concurso no subió por culpa de un error de ellos, ahora ya consta mi obra.

Begoña dijo...

Una observación: cada vez que me meto en los comentarios, veo que casi todos son de mujeres, o se identifican como tales. Curioso. (No lo digo por ti, Emilio, ni por ti, Adolfo).
Mi comentario:
"Regresan los humanos": extraña expresión para un poeta.
"Rezan oraciones no escuchadas": yo espero que eso no sea así.
Si entra la alegría una mañana por la ventana. ¿qué mayor bendición?, ¿o es la mañana la que entra por la ventana? Igualmente, un milagro.
Lo importante es saber vivir con todas esas cosas y saber qué hacer con ellas.

Reme Ballesteros dijo...

ESTE POEMA, LO ACABO DE COLGAR EN EL BLOG DE LA TRIBU DE ANTONIO GARCIA BARBEITO. BESOTES.