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martes, 16 de septiembre de 2008

El hombre viento


El hombre que se parecía al viento
sopló como nunca lo hiciera,
voló sobre los tejados
golpeando veletas y antenas.
El hombre que se creía viento
silbó como una locomotora alocada,
hizo aterrizar los pájaros,
dejó a los árboles sin sus ramas.
El hombre que se parecía al viento,
reventó muros, volcó camiones
pensando que todo lo podía.
El hombre que se sabía viento,
que era ya viento para siempre,
se olvidó que era hombre.


Carlos Gargallo (c)

2 comentarios:

josé dijo...

Quedé atrapado con este hombre que se olvidó de serlo, muy bueno Carlos, me resultó extraño pero original y con un mensaje tipo "cachetazo" para aquellos que podemos creernos por encima de la medida de nuestros calzoncillos, como suele decirse en mi tierra. Mi afecto.

M. Jose dijo...

A mí me gustaría ser viento de vez en cuando pero no para derribar nada, sino para mezclarme con los pájaros, en los árboles, pasar por las calles estrechas donde viven los hombres y besarles la cara.
Un besico para ti de martes
MJ